¡Ya estamos preparados para comenzar el curso!
Después de la nueva llegada o los reencuentros, de compartir
ideas a viva voz o tímidamente, de organizar y planificar lo que tenemos en mente y que
después tendremos que llevar a la realidad (ahora “casi perfecto”, después de
adaptarlo…¡¡mucho más!!)
Después de preparar el aula, adecuar el espacio, el
mobiliario...cosas que cambiamos de sitio para después de un rato dejar como
estaban, algún que otro cartel torcido que seguramente no lleguemos a enderezar
(ahora “casi perfecto” después de su llegada…¡¡mucho
más!!)
Después de todo esto, tenemos una gran tarea entre manos:
LA
EVALUACIÓN INICIAL
Este es el punto de partida en el que tendremos muchas
oportunidades que bien aprovechadas, nos brindarán información esencial acerca
de nuestro grupo-clase en general, y de cada niño en particular.
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| Imagen: www. teocio.es |
ANTES DE LA LLEGADA AL COLE
Una buena fuente de información son los datos que podemos recopilar antes de
que los alumnos lleguen al cole: o bien del expediente, o mediante una entrevista inicial con la
familia. Incluso es recomendable (siempre que sea posible) hablar con el anterior tutor o tutora de nuestros alumnos,
con quien seguro intercambiaremos valiosa y variada información.
EL PRIMER DÍA DE COLE
Si los alumnos son nuevos, asociaremos -¡por fin!- los
nombres de esa lista que estos días hemos repasado, a los alumnos “in-situ”.
Es un buen momento
para realizar observaciones que nos pueden dar una primera impresión acerca de
su comportamiento, forma de actuar, predisposición a participar en las
actividades, diferentes actitudes…
Si ya conocemos al grupo del curso anterior, veremos cómo ha
afectado y en qué medida el periodo vacacional.
LAS PRIMERAS SEMANAS DE COLE
Durante las primeras semanas, mediante diferentes
estrategias como asambleas, dinámicas grupales, resolución de problemas,
actividades dirigidas…recopilaremos información general acerca del nivel de
aprendizaje de nuestros alumnos y desempeño ante diferentes tareas.
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| Imagen: www.enfemenino.com |
También es un buen momento, para realizar una autoevaluación
de nuestras propias actuaciones como docentes: si la organización del espacio-tiempo
que teníamos preparada antes de comenzar las clases es viable, si los alumnos
se han adaptado bien al ambiente escolar, que aspectos positivos y negativos
hemos observado durante estas primeras semanas y que podemos mejorar…
En definitiva:
Debemos destacar la función de la EVALUACIÓN INICIAL, como
un importante proceso a la hora de conocer a nuestros alumnos y que nos va a permitir ofrecer una práctica educativa más eficaz, flexible y adaptada.
"Sin una evaluación inicial falta el
conocimiento previo que es preciso poseer de una persona en pleno desarrollo
para poder adecuar la enseñanza a sus condiciones de aprendizaje, y cumplir de
esta forma la función reguladora que hemos asignado a la evaluación”.
Maria Antonia Casanova.

